Experimentan con tipografías, logos y materiales para que nuestra tarjeta de contacto no sea una más de las que circulan en reuniones de negocios, congresos y ferias. El objetivo, ser recordados, dar que hablar y, en definitiva crear imagen..
En Estados Unidos existe una auténtica devoción por las Business Cards. Como ejemplo, nada mejor que recordar una de las primeras escenas de la película American Psycho en la que durante una reunión de altos directivos, transcurren aproximadamente cinco minutos intercambiando sus tarjetas personales, apreciando su textura, incluso oliéndolas. Esto que, evidentemente es una exageración, refleja en cierta forma la importancia que tienen estas pequeñas piezas de cartón a la hora de crear nuestra imagen de empresa y nuestra imagen personal.
De las más originales que he visto ,es la de este DENTISTA

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